Hasta hace muy poco tiempo, se conocía simplemente su aplicación en el tratamiento de litiasis urinaria.  Es una modalidad terapéutica reciente muy poco utilizada en España en campos como la traumatología, medicina del deporte y estética.  Este tratamiento es efectivo en un 80% de los casos.

Las ondas de choque extracorpóreas se presentan como una alternativa a la cirugía para diferentes patologías, es un tratamiento no invasivo.  la aplicación de las ondas, combinada con un correcto tratamiento fisioterapéutico, puede evitar el paso del paciente por el quirófano.  Este tratamiento carece de efectos secundarios.  Además, ésta técnica no cruenta permite al paciente desarrollar sus actividades de la vida cotidiana por lo que evita bajas prolongadas.

Durante la terapia, una onda de sonido de gran intensidad interactúa con los tejidos corporales.  Esto conduce a una cascada de efectos positivos como es el crecimiento interno de neovascularización, la inversión de inflamaciones crónicas, estimulación del colágeno y disolución de la acumulación de calcio.

Sus aplicaciones son diversas y las más significativas son:  lesión del manguito rotador, epicondilitis (codo de tenista), epitrocelitis (codo del golfista), capsulitas, bursitis trocantérica, tendinitis rotuliana, fascitis plantar, espolón calcáneo, tendinitis Aquileas, retardo de consolidación de las fracturas, síndrome subacromial, osteonecrosis y puntos gatillo miofasciales.

En el retardo de consolidación ósea, las Ondas de Choque son muy eficaces.  Tras una fractura, a veces no hay una buena consolidación ósea, lo que puede derivar en una pseudoartrosis, en estos casos provocan una activación del callo óseo.

También utilizadas en el campo de la estética, durante su aplicación el tejido conjuntivo fibroso, que da a la piel un aspecto típico de “piel de naranja”, se rompen, reafirmando la epidermis y mejorando notablemente la irrigación sanguínea como consecuendcia de la acción mecánica.  Inician un proceso inflamatorio en la piel, estimulando así la neovascularización y la producción de colágeno, logrando una piel más suave ymás elástica reencontrando su elasticidad natural.

Están contraindicadas en personas que tienen infecciones cutáneas o de tejidos profundos, los que padecen tumóres óseos o metástasis, los que llevan marcapaso, en embarazadas o en niños en fase de crecimiento.  Tampoco se deben efectuar en personas con coagulopatías.

La sesión de tratamiento tiene una duración de quince a treinta minutos.  Serán necesarias al menos tres sesiones para llegar al éxito permanente, pudiéndose notar alivio de dolor inmediatamente después del tratamiento.

Escrito por Javier Viñuales y Begoña Lóbez.  Artículo sacado del Diario del Alto Aragón.  Domingo 26 de 2010