En algunas oportunidades nos hemos visto envueltos en incumplimientos o trabas por parte de nuestro proveedor a la hora de cubrirnos una garantía, y nos ha tocado sufrir y luchar para no perder nuestra inversión.

Como dicen por ahí …. “realmente se conoce al proveedor en las dificultades”.

Es importante  que entendamos que el tiempo de garantía de los equipos depende principalmente de la compañía fabricante, seguido  del nivel tecnológico del producto, su uso y por supuesto de nuestro proveedor.  Previo a la compra de un equipo debemos tener como mínimo claras las siguientes condiciones comerciales con las que vamos a adquirirlo:

  • Precio
  • Especificaciones técnicas
  • Accesorios incluidos y opcionales
  • Tiempo y lugar de entrega
  • Tiempo de garantía
  • Marca
  • Origen

No todos los equipos a pesar de ser del mismo fabricante tienen las mismas condiciones, de manera que debemos asegurarnos conocerlas de manera individual.   Es un error generalizar.

Las garantías de los equipos sólo cubren fallas o defectos de fabricación.  El mal uso de los mismos  no está cubierto, al menos que se pague un seguro adicional para esto (aunque esto sólo lo hemos visto para computadores y teléfonos celulares).

Antes de utilizar un equipo,  debemos LEER y COMPRENDER el manual de usuario previamente.  En ellos viene contenida información muy valiosa que nos ayuda a hacer un óptimo uso de los equipos y a la vez nos previene de producir daños irreversibles.  No leerlo es un error que cometemos muy a menudo y  esperamos que sea alguien más que nos indique como usar y cuidar nuestros equipos, sea el proveedor, un colega, el ingeniero o nuestro jefe.   Aunque  es cierto que podemos pedir a nuestro proveedor indicaciones de uso del equipo, no es cierto que esto nos libere de leer completamente el manual de usuario.  Esta es una condición obligatoria que indican todos los fabricantes para el uso de los equipos convirtiéndolo en una responsabilidad del usuario.

La vida útil de nuestros equipos depende en primera medida del uso y el cuidado que demos a los mismos.  Es como los carros, hay que cuidarlos de golpes y malos tratos e igualmente deben recibir mantenimiento y revisión preventiva para que funcione en óptimas condiciones y brinde seguridad.

Antes de comprar, comprobemos que nuestro proveedor o la cadena de distribución cuente con el respaldo necesario para cubrir alguna garantía que se presente, de esta manera no nos llevaremos sorpresas en caso de alguna reclamación.

La Ley 1480 es el nuevo Estatuto del Consumidor y nos protege,  Leámoslo!